Where do we go ...?

domingo, 24 de febrero de 2008

Parece que me voy a Barcelona, dónde querría ir realmente ... a sus brazos supongo.
Pesan los brazos como fruta madura que fermeta, caen marchitas y tristes, como las ramas del sauce, por sus brazos abatidos las venas.

HAGO GIRAR MIS BRAZOS
[...]

Más allá de esos muros, de esos límites, lejos.
Debo pasar las rayas de la lumbre y la sombra.
Por qué no he de ser yo? Grito. Lloro. Deseo.
Sufro, sufro y deseo. Cimbro y zumban mis hondas.
El viajero que alargue su viaje sin regreso.
El hondero que trice la frente de la sombra.
Las piedras entusiastas que hagan parir la noche.
La flecha, la centella, la cuchilla, la proa.
Grito. Sufro. Deseo. Se alza mi brazo, entonces,
hacia la noche llena de estrellas en derrota.

He aquí mi voz extinta. He aquí mi alma caída.
Los esfuerzos baldíos. La sed herida y rota.
He aquí mis piedras ágiles que vuelven y me hieren.
Las altas luces blancas que bailan y se extinguen.
Las húmedas estrellas absolutas y absortas.
He aquí las mismas piedras que alzó mi alma en combate.
He aquí la misma noche desde donde retornan.

Soy el más doloroso y el más débil. Deseo.
Deseo, sufro, caigo. El viento inmenso azota.
Ah, mi dolor, amigos, ya no es dolor de humano!
Ah, mi dolor, amigos, ya no cabe en la sombra!
En la noche toda ella de astros fríos y errantes,
hago girar mis brazos como dos aspas locas.

Pablo Neruda



2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi también me pesa la existencia...

Al menos, me alegra encontrar a otros comodines en este solitario de la vida. Te tengo que hablar de mi último libro, aunque sé que Jostein Gaarder no es tu fuerte... jeje...

Hace mucho que no sé de ti, el mismo tiempo que tú no sabes de mí.
¿Que tal tu Nuevo Mundo?

Besos

L'ecume dijo...

Pues esperemos que en unos días haya una nueva propuesta de cueva para el nuevo mundo ...